Mil disculpas por no haber podido colgar el resto del capítulo anteayer pero he tenido varios problemillas con el ordenador. Lo siento. Aquí os dejo otro fragmento del primer capítulo del séptimo libro que todavía no se ha publicado en españa. El resto si puedo lo colgaré esta tarde y si no mañana. Que lo disfrutéis.
Kalea
pensó inmediatamente en los piratas: recordó el ataque que el Reino de los Corales
había sufrido una vez hace tiempo por parte del capitán Bulh y de su `Escama’. En
esa época había intervenido Gunnar, el Príncipe de los Hielos en su socorro. ¿Y
ahora? Habría debido avisar a Kaliq, su marido. Él habría sabido protegerla. Pero
cuando la Princesa de los Corales probó
a caminar, se acordó que sus piernas no le respondían como si se
hubieran convertido en piedra.
A ese
punto se planteó tranquilizarse. Quizás era solo sugestiones. Quizás, se habría
recuperado la calma, también las piernas habría recomenzado a hacer su deber. Inspiró
profundamente el aire perfumado e la noche y cerró los ojos. Cuando loa abrió
que los perfiles oscuros estaban decisivamente más cerca.
Era algo
irreal e inquietante en aquel avistamiento, algo que la hizo estremecerse en la
noche tibia.
De nuevo
probó a moverse, pero sin resultado. Estaba bloqueada en ese punto, los pies
desnudos hundidos en la arena que no era más la manta tibia y acogedora de su
amado mar, sino un caparazón frío y viscoso entorno a ella.
Transcurrieron
algunos interminables minutos durante los cuales Kalea quedó mirando el
horizonte, mientras las sombras delante a sus ojos se revelaban ser inmensos
navíos; de ellos avistó cuatro, pero podría haber sido otros, oscurecidos por
las dimensiones increíbles de los primeros.
Podéis lerr todos los fragmentos juntos que he colgado hata Hora yendo a la sección de "Lee un capítulo"
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